lunes, 10 de julio de 2017

En Nicaragua cada vez es más caro vestirse


Los precios de las prendas de vestir son los que más han aumentado en la canasta básica, refleja documento oficial



Para los nicaragüenses cada vez es más caro vestirse. Entre enero de 2016 y enero de 2017 el precio de los productos que integran la división de vestuario de la canasta básica incrementó 9.66 por ciento, un alza superior a la sufrida por los productos de uso del hogar y alimentos, según el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide).
En enero de 2016 una familia de seis personas —cuatro adultos y dos niños— necesitaba 1,403.38 córdobas mensuales para la compra de los 15 productos del grupo de vestuario contemplado en la canasta básica de 53 productos, cifra que en enero de 2017 ascendió a 1,538.91 córdobas.
Ese aumento se suma al crecimiento sostenido de esos precios desde que se reestructuró la canasta básica, en 2007.
Solo en los últimos años el aumento acumulado es de 26.30 por ciento (enero 2013 versus enero de 2017) y si se compara con el precio base con el que se modificó la cesta básica urbana, el alza es de 121 por ciento en córdobas.

Si se resta el impacto del deslizamiento de la moneda, el incremento respecto a 2013 es de 38.83 por ciento: en enero de 2013 la división de vestuario se compraba a 37.73 dólares —al cambio oficial del dólar de ese entonces— y en enero de este año se tuvieron que desembolsar 52.38 dólares para comprar los mismos productos.
El encarecimiento de pantalones de jeans, camisas y blusas manga corta, calzoncillos, calzones o bikinis, calcetines, vestidos, trajes de niños, sostenes, sandalias y zapatos de cuero sintético —productos previstos para vestir a los cuatro adultos y dos niños— supera los incrementos de las divisiones de alimentos (20.02) y productos de uso del hogar (4.88 por ciento), entre 2013 y 2017.
El Análisis Descriptivo del Comportamiento de Precios de la Canasta Básica, en el período de enero 2016 a enero 2017, realizado por el Inide, detalla que las prendas con mayor incremento de precios son: calcetines, calzones o bikinis, sostenes, pantalones jeans y camisas manga corta.

El catedrático y economista Luis Murillo explica que esa tendencia de aumento en el precio del vestuario ocurre porque la mayoría de esos productos son importados y se paga además por un procesamiento o valor agregado que no se tiene en la mayoría de los alimentos.

“De una u otra manera paulatinamente el intermediario va incorporando ese aumento de precios al consumidor nacional. La mayoría de estos productos no tienen competencia con productos nacionales, ya que casi no los producimos, a excepción de zapatos y algo de vestuario nacional”, agrega Murillo.
Esto lo confirma Claudia Ordóñez, presidenta de la Cámara de Textil-Vestuario que forma parte del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, quien indica que en el país principalmente se producen camisolines, camisas y uniformes, por lo que no existe suficiente oferta nacional. Adicionalmente, la materia prima es importada, lo que aumenta los costos de producción.
“Los hilos, la tela, la maquinaria se importa, eso eleva los costos. Aunque la mano de obra es lo más barato, no es suficiente para bajar los precios, aunque en la actualidad tenés que bajarle porque la competencia pone precios más bajos para poder vender”, continúa Ordóñez.
Murillo enfatiza que el comportamiento en los precios del vestuario es evidencia del poco valor agregado de la economía en su conjunto, al no ser capaces siquiera de producir artículos básicos para vestir a la población.

Ropa usada es alternativa

No obstante, el economista destaca que el incremento en los precios del vestuario no frena el consumo de esos productos, sino que ha modificado hábitos en algunos segmentos poblacionales.
“La realidad es que una buena parte de la población compra artículos usados”, mencionó Murillo.
Las estadísticas de importaciones que publica el Banco Central de Nicaragua no detallan cuánto de la ropa que se trae de otros países es nueva y cuánta es usada.
LA PRENSA solicitó esa información a la oficina de acceso a la información del BCN, pero la información no fue proporcionada.
Un ejemplo del cambio en los hábitos de consumo de los nicaragüenses es el caso de la familia de Francella Castro, cuyos ingresos conjuntos superan los 20,000 córdobas mensuales para cuatro personas —dos niños, ella y su esposo— para poder adquirir la mayoría de los productos de la canasta básica, pagar el crédito hipotecario de su casa y los gastos de educación, en el caso del vestuario han optado por sustituir la ropa nueva por ropa usada.
“Yo solo le compro tres mudadas nuevas al año a cada uno de mis hijos, que es para su cumpleaños y diciembre. El resto del año los visto con ropa usada, se las busco bonita para que se vean bien”, dice Castro.
En el caso del calzado admite que son dos pares de zapatos nuevos al año: uno para ir a clases y otro para salir, mientras que para el uso diario, en la casa, compra zapatos de segunda mano; solo eso le ha permitido sobrellevar los incrementos constantes en los precios.

Comerciantes se protegen del deslizamiento

Contrario a lo que popularmente se piensa, los consumidores que compran en los mercados también pagan el deslizamiento de la moneda. Comerciantes del Mercado Oriental consultados por este Diario aseguran que, aproximadamente, cada dos meses lo aplican vía aumento de precios en la ropa.
“Tenemos que incrementar los precios porque la mercadería de Panamá y Guatemala se paga en dólares, entonces depende cómo está el dólar, así se le aumenta cinco córdobas a cada pieza”, afirmó Socorro Álvarez, comerciante del Mercado Oriental.
Pese a ese aumento en los precios, Álvarez aseguró que los niveles de ventas se mantienen, aunque depende de la temporada del año. En diciembre es cuando venden mayores volúmenes de ropa.


Sube y baja

Los diez productos que mayor aumento de precio registraron entre enero 2017 y enero 2016 son: gas butano, queso seco, calcetines, ayote, papas, desodorante nacional, fósforos, agua, calzones y bikinis, indica el Análisis Descriptivo del Comportamiento de Precios de la Canasta Básica, realizado por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide).
Tomate de cocinar, plátano verde, chiltoma, naranja, jabón de lavar ropa, cebolla blanca, repollo, posta de res, posta de cerdo y huevos son los productos de la canasta básica que registran mayor decremento en el período antes mencionado.

28.3%

de los 53 productos de la canasta básica corresponden a la división de vestuario; los productos para el hogar representan igual proporción y los alimentos representan el 43.4 por ciento del total de productos.



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