Oro y petróleo, ¿malos tiempos para quienes los tengan en cartera?

El precio del petróleo sigue cayendo en un  movimiento que podría complicarse, ya que técnicamente ha entrado en un mercado bajista. Tampoco pasa especialmente un buen momento el oro, aunque en el año se revaloriza alrededor de un 8%.
No le ha funcionado a la OPEP su decisión de recortar las cuotas de producción de petróleo para intentar recuperar el nivel de precios del barril después de tres años inundando el mercado de oro negro con un objetivo claro, hundir la industria del shale americana.

Sin embargo, en los últimos días el precio del petróleo ha vuelto a caer a los niveles anteriores a que la OPEP y sus aliados, entre los que se incluye Rusia, decidieran en noviembre intentar reducir la oferta. Por lo que parece, la estrategia de Arabia Saudí (al frente de la OPEP), no ha funcionado y la industria americana sigue bombeando, con lo que la oferta en estos momentos es superior a la demanda de la economía mundial. Y a mayor oferta que demanda, el precio cae. Tanto es así, que el brent lleva semana por debajo de la cota de 50 dólares, (ahora en torno a 45,8 dólares). Un nivel un 20% por debajo de los precios de febrero, y eso es lo que determina que desde un punto de vista técnico, los expertos hablen de mercado bajista.


Los expertos de ETF Securities apuntaban que este rápido descenso podría tener explicaciones. Por un lado, por el aumento de los inventarios de crudo de los países del grupo OCDE, que se han incrementado en 360.00 barriles diarios a pesar de los esfuerzos de la OPEC para disminuir la producción. Como explicaban en la firma “según el cártel petrolero, su producción ha aumentado en mayo, lo que en sí era una amenaza que hace un tiempo contemplábamos. Actualmente el barril de crudo se negocia sobre la parte inferior del rango de los 40-55 dólares el barril. Dado el precio de ganga al cual el barril de crudo cotiza, los inversores han aprovechado la oportunidad para ampliar su exposición invirtiendo el mayor volumen en cinco semanas”.
Tras la caída de estas últimas semanas en las que se ha podido ver que los esfuerzos de la OPEP son infructuosos, la caída del precio del petróleo en el año es ya de más de un 4%. En los doce últimos meses, el barril se deja algo más de un 16%.
Estas caídas, de hecho, podrían tener efectos para la economía mundial. Sobre todo porque el precio de los combustibles genera una gran parte de la inflación de los países desarrollados. Una subida de los precios que persiguen con uñas, dientes y QEs los Bancos Centrales de todo el mundo. En un momento en el que la FED ha puesto en marcha el piloto automáticos de las subidas de los tipos de interés y el BCE dibuja la salida de su programa de expansión cuantitativa, ¿significa este nuevo escenario un riesgo para este futuro?
La posibilidad de que los tipos de interés comenzara a subir había restado algo de brillo a la cotización del oro, que en las últimas semanas ha parado las subidas, y en estos momentos acumula una ganancia de alrededor de un 8% en bolsa desde enero. En los doce últimos meses, no obstante, cede alrededor de un 2,32%.

De hecho, la posibilidad de subidas de tipos de interés es lo que ha frenado las alzas del oro en las últimas semanas.  Como explica Liz Amaya, directora de distribución y ventas de ETF Securities, “su precio se ve influido por la evolución de los tipos de cambio y el rendimiento de los bonos. Esto contrasta con el resto del sector, en donde las variaciones de precio dependen más directamente de los niveles de oferta y demanda”.
En un reciente artículo publicado en Estrategias de Inversión, la experta afirmaba que “a pesar de que es probable que el rendimiento de los títulos del Tesoro americano aumente a medida que la Fed normaliza los tipos de interés, el ritmo al cual llevará adelante el proceso será lento y como resultado, la inflación no descenderá rápidamente. El muy paulatino incremento de los tipos de interés reales mantendrá acotado el riesgo de pérdida de valor del oro. Aunque el dólar ha marcado recientemente un desempeño moderado debido a lo poco que la actual Administración ha avanzado sobre las políticas de pro-crecimiento que muchos se habían ilusionado, un nuevo aumento de los intereses impulsará el valor del billete verde y perjudicará al del oro durante el segundo semestre de 2017. No obstante, no esperamos una rápida apreciación del dólar debido a las dificultades que el gobierno viene teniendo para concretar sus promesas de campaña”.
Pero, ¿qué pasaría si la caída de los precios del petróleo vuelve a impactar en la inflación y la FED decide no subir más los tipos? ¿Recuperaría el oro su atractivo?
Desde que el precio del petróleo comenzó a caer a finales de agosto de 2011, el Brent se ha dejado casi un 60%, frente al oro, que ha cedido un 33% en este tiempo.


Los Indicadores Técnicos de Estrategias de Inversión otorgan al oro 10 puntos, los máximos posibles, lo que implica que se encuentra en fase alcista.

Todo lo contrario ocurre con el petróleo, que tiene 3 puntos de los diez posibles, lo que sitúa al barril en fase de rebote.





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